Se pueden tomar muchos recaudos para minimizar los riesgos dentro del hogar: bajar con cuidado las escaleras, controlar que la llave de gas quede cerrada durante la noche, alejar a los chicos de las ventanas de los pisos altos y de los balcones... Pero, en muchas ocasiones, el peligro se esconde dentro de la heladera. Los argentinos sabemos comer de forma más o menos saludable, pero no contamos con las herramientas necesarias como para enfrentar la agresividad marketinera de la industria alimentaria, explica Adrián Cormillot. Por eso, el médico considera que el Estado tiene la responsabilidad de proteger a los argentinos de los daños de la mala alimentación por medio de la regulación de la publicidad.
"El mensaje que actualmente recibe cualquier persona le hace creer que está saludable si no sufre dengue o si no consume paco. En realidad, no hay que fijarse tanto en los riesgos que nos venden, sino en los riesgos reales, que son los que pueden estar en la heladera. Uno de ellos puede ser la manteca u otros alimentos que si los consumimos con frecuencia pueden hacernos mucho mal", asegura el hijo de Alberto Cormillot.
Lo saludable cuesta
Este médico, que integra el staff permanente de la clínica Cormillot y que es columnista del programa "AM", que conducen Vero Lozano y Leo Montero por Telefé, dará una charla en Tucumán hoy. Hablará sobre "Las claves para una vida saludable" a las 18 en el teatro San Martín. Se trata del lanzamiento de la campaña "El agua es vida", que llevará adelante la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT).
Cormillot admite que la comida saludable es cara. "Porque, en algunas ocasiones, se usan reemplazos para algunos alimentos que son costosos, como el edulcorante para el azúcar", aclara. Al mismo tiempo, sostiene que hace falta desarrollar herramientas que le permitan a los consumidores elegir de manera diferente a la habitual.
"Si yo te ofrezco solamente alimentos que engordan, seguramente vas a consumir esos productos. Pero como no hay publicidades sobre tomates, lechugas y zanahorias la gente no las elige. Y de golpe te encontrás con que en el mundo hay más problemas de obesidad que de desnutrición; la clave de esta situación está en la abundancia de harinas refinadas y de grasas, y en la escasez de alimentos sanos, como las legumbres y los cereales integrales", afirma en una charla telefónica con LA GACETA.
El médico cree que los argentinos sabemos comer de manera más o menos saludable, pero que no contamos con la información suficiente como para defendernos del medio ambiente actual. "La industria alimentaria no es mala: su objetivo es vender más y hacer todo lo posible por producir alimentos redituables. Pero el que debería regular esta situación es el Estado, que hoy no cumple con esa responsabilidad", dispara.
En este sentido, Cormillot hace una comparación con los avisos clasificados en los que se ofrecían servicios sexuales: "hace poco se prohibieron las publicidades del rubro 59 por la intervención de la presidenta, Cristina Kirchner. Entonces, yo me pregunto ¿cómo no se prohiben las publicidades de productos tóxicos?", se pregunta el médico.